Citas famosas (que no célebres): CIERTO
Levantaré a los caídos y oprimiré a los grandes.
Levantaré a los caídos y oprimiré a los grandes.

Dos bolsas para elegir. ¿Con cuál te quedarías tú?







La peculiaridad de estos dibujos es que todos ellos están hechos sirviéndose de un palillo mojado en café http://clubcafeole.blogia.com/2006/090502-el-cafe-y-los-ilustradores.php#comentarios
Escribiría algo si me dejara la risa.
JAJAJAJAJAJA
y para los modernos: XD XD XD .....
Un aplauso para el redactor y para el impulsor (¿serán la misma persona?) del estupendo letrero.
Ava (no es su mejor foto) y Dominguín. ¿Y Cabré? ¿Dónde estaba Sinatra?
Realidad, una tonelada de hormigón sobre mi alma.
Si fuera así, todo me traspasaría sin dañarme.



¿Quién dijo que el bikini es una invención del siglo XX? Allá por el 1600 a.C. ya lo usaban las sicilianas, según lo demuestran estos mosaicos de la Piazza Armerina. Eso sí, hubo que esperar al siglo pasado, década de los cuarenta, para que Louis Réard lo reinventara provocando una verdadera revolución. Hubo países que prohibieron su uso, entre ellos España e Italia, pero vovió con fuerza en los 50 gracias al cine, a Vadim y a la Bardot, que lo lució en Y DIOS CREÓ A LA MUJER. No es fácil de olvidar el bikini de la troglodita (en el papel) Raquel Welch, o el de Ursula Andress en DR. NO. En las imágenes, las vanguardistas sicilianas, Marilyn y Rita luciendo la prenda, y el señor Réard probando su re-invento a una guapa modelo.
¿Qué gato llevas tú encerrado?
De eso se trata, ¿no? De sacarle punta a todo, o casi...
El papel de “Adam Cartwright” dio a Pernell Roberts dinero y fama en todo el mundo. El éxito de “Bonanza” les aseguró a sus protagonistas un jugoso contrato por cinco temporadas. Pero de los cuatro, uno de ellos comenzó a plantear su disconformidad con los argumentos y la dirección del show: Pernell criticó de éste su falta de realismo, así como su tratamiento discriminatorio hacia las minorías étnicas y las mujeres. Ya mencionamos sus peleas con la producción y con algunos de sus compañeros. Sin embargo el éxito de la serie llevó a la NBC a hacer lo imposible por retener al “rebelde” de La Ponderosa.
Es que el negocio era muy grande como para no intentar preservarlo. Según el productor, la serie funcionaba gracias a que distintos sectores del público se identificaban con cada uno de los personajes: los mayores con Pá Ben, los niños con el buen Hoss, los adolescentes con Joe y los jóvenes matrimonios (!?) con Adam... Es por ello que la NBC realizó algunos leves cambios, escuchó algunas sugerencias y dió a Pernell cierta libertad como para que pudiera abordar otros proyectos en el cine, el teatro o incluso hacer apariciones en TV. Pero al poco tiempo las cosas volvieron a estar como al principio, porque la estructura de la serie seguía siendo la misma -ningún productor se arriesga a cambiar demasiado un show que resulta exitoso. Roberts diría: "Mis problemas con 'Bonanza' fueron problemas de comunicación. Lo que discutíamos nunca se pondría en práctica, nunca llegó a ser. Yo pensé que sería un show sofisticado. Pero en cambio nunca fue más allá del nivel de los dibujos animados..." Durante la quinta temporada (1964-1965) las cosas se pusieron peor. Un Pernell aislado, deprimido y desganado sólo ansiaba terminar su contrato para dejar la serie definitivamente. Aunque contó en esta etapa con el apoyo de su segunda esposa, la cantante lírica Judith La Brecque, y de su hijo, el joven Chris, Pernell debió recurrir a una terapia de psicoanálisis para, según él, "mantener la propia cordura". Para retener a Roberts el productor y los autores de “Bonanza” pensaron en una posible solución: la idea era hacer que “Adam” contrajera matrimonio y dejara La Ponderosa para construir su propio rancho, visitando de vez en cuando a su padre y hermanos... lo cual se traducía en que Pernell haría sólo esporádicas apariciones en la serie, en unos pocos episodios por temporada. Y de paso, se podría “enriquecer” la historia y su personaje. Al menos esto es lo que vislumbró Pernell cuando a fines de 1964 dirigió una carta a los ejecutivos de la NBC sugiriendo que la misma "...presentara el personaje de su prometida como una muchacha indígena, y contratara una actriz negra para representar el papel." Las razones expresadas en la carta, iban derecho al punto: "Los eventos recientes en el Sur han hecho un daño tremendo a nuestro prestigio nacional y han puesto claramente de manifiesto el penoso agravio perpetrado contra los negros americanos. Encuentro esto enormemente acongojante, avergonzante y humillante, como hombre, como americano y como sureño. Me parece que el próximo aditamento al formato de "Bonanza", el inminente matrimonio de Adam Cartwright, ofrece una oportunidad incomparable que podría ayudar a la reconstrucción de nuestra imagen e integridad nacional...[Esto] constituiría uno de los más progresistas y constructivos alegatos en un drama de televisión, ya que ambos, negros e indios americanos, han sido constantemente explotados como 'ciudadanos de segunda clase'..." La cortés respuesta de la NBC agradecía la sugerencia, pero señalaba que el personaje de la futura esposa sería armado “en consideración a todos los requerimientos necesarios para la interpretación”. Dichos requerimientos se pusieron de manifiesto cuando se otorgó el papel a Kathie Brown, una actriz no demasiado expresiva, pero eso sí, rubia y muy bonita... Como sea, la idea no dió resultado, porque el público -dios tirano al que suelen adular tantos productores- no acepto ni a “Laura”, la novia, ni al “primo Will” -interpretado por Guy Williams, ya famoso por “El Zorro”- que debía reemplazar a Adam. Tampoco el resto del elenco estaba conforme con la nueva estructura. El resultado fue el previsible: en un extraño episodio, Laura y Will finalmente se enamoran y se van a vivir su vida lejos de La Ponderosa, mientras Papá Ben, Joe y Hoss consuelan al pobre Adam, recién recuperado de una parálisis que le inmovilizaba ambas piernas... Pernell Roberts permaneció hasta el final de la sexta temporada, tras lo cual abandonó la serie. Los productores dejaron la puerta abierta para un posible regreso, pero “Adam” jamás volvió.
Nunca entendí el título, hasta que supe lo que era Bonanza: la sensación que reinaba en aquel apacible rancho (los problemas siempre venían de fuera) y entre aquella familia tan bien avenida. A la serie deberíamos llamarla LA PONDERADA, por el éxito que tuvo y lo alabada que fue.
Premio virtual para quien sepa reconocer e identificar a la actriz y al personaje.
Convencer a la Reina me costó un huevo (Cristóbal Colón)
Disculpen, voy a picar algo (Dracula)
El corazón va a reventarme en el pecho de tanto sentimiento contradictorio. Mis amigos. El corazón me late con sus mismos sentimientos. Se alegra y se entristece con ellos.
Se ilusiona y se deleita en la ilusión de mis amigos; se apena al compartir la tristeza y la preocupación de otros.
Para todos, ánimo y a bregar con lo que toca. Ni en lo bueno ni en lo malo estais solos. De todo corazón.
Nos colocamos una máscara, ¿para qué? ¿por qué sentimos el deseo de ocultarnos? ¿qué oscuros (o no oscuros) fines nos llevan a querer tapar nuestro verdadero rostro? ¿qué razones nos mueven a querer pasar por quien no somos?
Si es que hay que saber decir las cosas...
¡Cielos! ¿En qué se está convirtiendo la blogosfera? Últimamente están sucediendo fenómenos inexplicables con demasiada frecuencia. ¿Qué complot habrá detrás de todo ello? ¿Qué intereses ocultos? ¿Quién está detrás de estos fenómenos y por qué pretende crear el desconcierto? Material clasificado de Alto Secrto. Pero la verdad, tarde o temprano, siempre sale a relucir.
El fenómeno de hoy: recibo un aviso en mi correo. Se me informa de que ha sido publicado un comentario en el artículo FENÓMENO PARANORMAL. Voy al susodicho artículo, leo el comentario y respondo a él. Al cabo de un rato, vuelvo al post y no se han publicado ni registrado siquiera ninguno de los comentarios que poco antes estaban ahí, a pie de post. ¿Quién me lo explica?
Intentaré desfacer el entuerto.